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Buenas intenciones, resultados contraproducentes con propuesta de reducción arancelaria S/. 1,200 millones sería el impacto fiscal de la propuesta únicamente por una menor recaudación de Aduanas.
Según un análisis de la Cámara de Comercio de Lima, las buenas intenciones de la propuesta del Ministerio de la Producción (PRODUCE) tendrían resultados contraproducentes, pues desvirtúa la política arancelaria, la cual tiene un manejo simplificado luego de la rebaja arancelaria dispuesta por el gobierno en diciembre del año pasado. Si bien se pretende continuar con la protección de algunos sectores sensibles (confecciones, agropecuario y calzado) se abre el mercado radicalmente para el resto de la infraestructura productiva, que realizan inversiones para ser competitivos. Cambios en el corto plazo generan inestabilidad en las inversiones y en el empleo en el sector privado. Tal situación es advertida por el propio Ministerio de Economía y Finanzas en los lineamientos de Política Arancelaría del Ministerio de Economía y Finanzas, (Resolucion Ministerial 005 – 2006 – EF/ 15. Página 03), documento en el cual señala que los cambios en tan corto plazo no son eficientes. “Ante cambios desordenados los productores no están seguros sobre si estos son permanentes y entonces pueden concluir que no es conveniente realizar una inversión o expandir el negocio porque no hay certidumbre de que la desgravación llevada a cabo no sea revertida en el corto plazo. Incluso si fuera la desgravación creíble toma tiempo planear, decidir un proyecto…, Por ello, los efectos reales (sobre precios, producción, ingresos y empleo) no se ven inmediatamente distribuidos en el tiempo”, señala la resolución del MEF. En ese sentido, la Cámara de Comercio de Lima considera que bajo dicha visión, promover la rebaja arancelaria del 55% de productos intermedios (en la mayoría producidos en el Perú), “para mejorar las condiciones de competitividad” y corregir los casos de protección efectiva negativa que afectan el desarrollo de algunas de las cadenas productivas, es demasiado substancial en tan corto plazo respecto a la estructura actual, al proponerse una estructura arancelaria que posea el 43% del universo arancelario con arancel de 0%. Dicha medida afectaría los proyectos de inversión y el empleo en el sector privado. Arancel propuesto 20% Como resultado de la propuesta se observa que 709 productos “sensibles” mantendrían un arancel del 20%, dentro de los cuales 313 partidas se reducirían del 25% al 20% y 396 se mantendrían con dicho arancel. Dentro del arancel con el 20% propuesto, el 93% corresponde a Bienes de Consumo y tan sólo el 7% a Bienes Intermedios. En el caso de los productos que permanecen con un arancel de 20%, se encuentran 9 partidas del sector tradicional agrícola (café, azúcar y melazas); mientras que por el lado del sector no tradicional habría 700 subpartidas, de las cuales el 46% pertenecen al sector agropecuario, el 49% pertenecerían al sector textil y el 4% al sector calzado. Elaboración: CIE - CCL Partidas rebajadas Respecto de las partidas que contarían con un arancel de 5%, 506 de ellas pertenecerían al sector químico, 268 al sector metal mecánico, 193 al sector agropecuario y 179 al sector textil. Así, los principales productos que verían rebajar sus aranceles estarían el maíz amarillo duro, medicamentos, partes de máquinas para separar, barras de hierro, neumáticos, hulla, algodones sin cardar ni peinar, placas, láminas de polímeros de etileno, alambres de hierro o acero, entre otros. Impacto en la recaudación De otro lado, según estimados del Centro de Investigación Empresarial (CIE) de la CCL, con un nivel de crecimiento de las importaciones para el 2007 del orden de 19.8% (conforme a estimaciones previas), la pérdida fiscal (por concepto de recaudación e IGV) que implicaría aplicar la propuesta hecha por PRODUCE significaría alrededor de S/. 1,200 millones. Dicho monto equivaldría aproximadamente 1.2 veces el monto estimado como recaudación para el presente año por concepto de ITF o alrededor de 0.85 veces el monto estimado a recaudar por ITAN. “Para un Gobierno que ha reconocido a través de su política tributaria que le es indispensable mantener impuestos de origen anti-técnico como el ITF y el ITAN para financiar gasto público, las implicancias de esta propuesta de reducción arancelaria tendrían un gran impacto sobre los contribuyentes y el aparato fiscal”, señala la CCL. La propuesta de reducción arancelaria requiere análisis complementario del PRODUCE, pues si bien se especula que el mayor ingreso de bienes de capital a menores precios dinamicen el aparato productivo, no puede pensarse en un plan de reducción arancelaria tan drástico en un período de tiempo tan reducido, especialmente luego de haber tenido ya un avance en la reducción de los aranceles a final del 2006. Los cambios drásticos en recaudación tendrían que ser compensados por otros impuestos o un aumento de los ya existentes, lo cual tendría efectos perniciosos en la economía nacional. Asimismo, la CCL advierte que ha analizado el impacto negativo que tendría esta propuesta en la vulneración de acuerdos comerciales ya negociados, especialmente en lo referido a los plazos de desgravación y los subsidios al agro no tradicional. También la CCL ha analizado sobre la indispensabilidad de implementar un plan de reconversión de la industria nacional. Finalmente, la CCL considera que la competitividad no se logra sólo mediante rebajas arancelaria, sino a través de la aplicación de políticas internas que promuevan un sector productivo dinámico y competitivo, como la eliminación de impuestos distorsionantes y anti-técnicos, barreras burocráticas y reduciendo el déficit de infraestructura productiva y social. |