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Las autoridades de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) sostienen una enorme campaña de desinformación con la finalidad de evitar la fiscalización de la administración de los recursos de esa casa de estudios que no es auditada desde 1994, sostuvo el periodista y analista político Federico Prieto Celi.
Aseguró que de manera “sibilina y subliminal”, las autoridades de la PUCP utiliza argumentos que generan simpatía en la opinión pública -como es la defensa de la autonomía universitaria y la libertad de pensamiento- para ocultar el desacato y desobediencia a un fallo del Tribunal Constitucional (TC) que les ordena convocar a una junta de administración para revisar el manejo económico de esa casa de estudios, lo cual no sucede desde 1994. En una entrevista con Voz de Alerta que emite radio San Borja, Pietro Celi dijo que la actitud de esas autoridades responde a la necesidad de “ocultamiento” lo cual es “sospechoso” pues da la impresión de que tratan de evitar que una verdadera investigación sobre el manejo económico de la universidad revele como se han administrado los sueldos y salarios, bienes materiales y pensiones del alumnado. “El rector (Marcial Rubio) está en rebeldía y lanzó una campaña de desinformación millonaria que crea la suspicacia de pensar que la cúpula de los directivos de la universidad está defendiendo no la autonomía universitaria –que nadie quiere disminuir- sino más bien unas prebendas de carácter salarial, asesorías, bonos, seguros, etc. que les están favoreciendo”, opinó. Por ejemplo, dijo tener conocimiento de que un sindicato de la universidad afirma que existe un grupo de docentes que tienen sueldos muy abultados –“cobran mucho”- mientras que hay otros profesores jóvenes y sin influencia que reciben escasos ingresos, “todo esto se sabría si se cumpliese lo que ordenó el Tribunal Constitucional”. El periodista dijo que el cardenal Juan Luis Cipriani “con enorme rectitud y paciencia” ha tratado de dar cumplimiento a la voluntad del benefactor José de la Riva Agüero que dejó su fortuna para la creación de la PUCP, de allí la confrontación del prelado con las autoridades de esa casa de estudios. “Doctrina y obediencia” El periodista afirmó que de la Riva Agüero “no dejó su dinero para centros de promoción política o ideológica, lo dedicó para que la universidad Católica funcione en obediencia al magisterio de la Iglesia y en favorecimiento de las familias católicas que querían que sus hijos estudiasen la doctrina de la Iglesia y no ideologías de moda que (las actuales autoridades de la PUCP) consideran políticamente correctas pero que no responden a la finalidad de la creación de la universidad”. El analista se refería al Instituto Democracia y Derechos Humanos (Idehpucp) que dirige el ex presidente de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), Salomón Lerner Febres. “Lerner se hipotecó a la Comisión de la Verdad… cumplida su misión, el Gobierno clausuró la CVR y surgió el Instituto de Derechos Humanos que se ha dedicado estudiar temas de carácter partidario, ideológico, social, etc. algunas acertadamente y otras desacertadamente”, dijo acremente. En otro momento Prieto Celi dijo que no basta que este centro de estudios tenga el nombre de católica sino que, de acuerdo a la voluntad de Riva Agüero, la institución y sus autoridades “se deben sujetar a la doctrina del magisterio de la Iglesia y obediencia a la jerarquía eclesiástica”. Sacerdotes radicales Por otra parte, a propósito de la anunciada expulsión del sacerdote inglés Paul Mc Auley, Prieto Celi dijo que esto responde a que aun hay religiosos “esclavizados” con la “ideología errónea” de la Teología de la liberación y, en consecuencia, se dedican más a hacer política que a su ministerio pastoral. Dijo que la labor que desarrollan la mayoría de los religiosos en el Perú es “admirable” sin embargo existe una minoría –como el ex padre Marco Arana y Mc Auley-que se dedican a la política y agitar a las comunidades del interior del país, lo cual “daña la imagen de la Iglesia”. |