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Urge revisar tasa del ISC en beneficio del consumidor • US$ 0.79 por litro es el precio de venta al por mayor del diesel en el Perú, el segundo más caro en América Latina. • 50% del precio al distribuidor mayorista es absorbido por impuestos a los combustibles.
Perú es el segundo país latinoamericano con mayor precio de venta al por mayor del diesel, con US$ 0.79 por litro, después de Uruguay (US$ 0.83 por litro), reveló un estudio del Centro de Investigación Empresarial (CIE) de la Cámara de Comercio de Lima. Asimismo, nuestro país ocupa el cuarto lugar en el ranking regional, en cuanto a la mayor carga impositiva a los combustibles sobre el precio mayorista, con un 33% de su venta destinada a impuestos. El informe del CIE de la CCL indica que naciones como Bolivia –donde el 50% del total de la venta al por mayor corresponde a impuestos–, Argentina (48%) y Venezuela (39%) le anteceden al Perú. El estudio agregó, además, que de considerarse los costos de logística en nuestro país, especialmente en transporte (32% de los ingresos de las empresas), los productos destinados principalmente a la exportación se encarecen inevitablemente, perdiendo competitividad. ¿Por qué ocurre ello? Los combustibles derivados del petróleo en el Perú están gravados, además del ISC, con otro tipo de impuestos como: Impuesto al Rodaje (que grava con una tasa de 8% el consumo de combustibles utilizados en el sector de transporte automovilístico, a excepción del Diesel 2) e IGV (que grava con 19% el consumo de cualquier combustible). De esta manera –refiere el CIE de la CCL –, los impuestos a los combustibles absorben hasta un 47% el precio que se le paga al distribuidor mayorista (salvo el GLP que solo paga IGV); en el caso del diesel, en un 33%. 50% de ISC por combustibles Los impuestos aplicados a los combustibles juegan un rol importante dentro de la estructura recaudatoria en el país. El CIE de la CCL señala, igualmente, que más del 50% de la recaudación del ISC global corresponde a combustibles, habiendo llegado, incluso, a representar el 73% de lo recaudado por este concepto en 2003. La recaudación por combustibles registró un monto equivalente al 0.8% del PBI en 2006 (59% de la recaudación del ISC). Recaudación fácil La facilidad con la que se recauda el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) ha motivado que muchos países mantengan tasas muy elevadas. No obstante, el objetivo de este impuesto es distinto en los países industrializados, como en las naciones en vías de desarrollo. El CIE de la CCL anota que, desde su más alto nivel de crecimiento en octubre de 2004 (80%), el precio del petróleo en el mercado internacional ha mostrado una trayectoria cada vez menos progresiva, lo cual ha reducido gradualmente la tasa del ISC en el mercado interno de diesel 2 (el ISC sobre el diesel 2 pasó de 59%, sobre el precio de refinería, hasta 25% en marzo del presente año). Sin embargo, la tasa del ISC sobre el diesel ha mostrado un alza bastante preocupante en los últimos ocho meses, habiendo aumentado en 15%, a pesar de que el precio internacional del petróleo se redujo en 17%. Este comportamiento particular podría deberse a que la estructura tributaria aplicada a la comercialización de combustibles en el país, durante los últimos años, ha impedido que los resultados positivos alcanzados por el sector productivo se reflejen en menores precios al consumidor. Proporcional a contaminación En opinión del CIE de la CCL , la tasa del ISC debería ser proporcional al grado de contaminación; es decir, debería gravarse con mayor fuerza a los combustibles más contaminantes. Sin embargo, el caso peruano es precisamente opuesto, por lo que el impuesto se encuentra lejos de corregir la externalidad y, más bien, premia a los vehículos que consumen los combustibles más contaminantes como en el caso del transporte público y los particulares más antiguos y baratos, mientras que castiga a los vehículos que utilizan los combustibles menos contaminantes. En ese sentido, el CIE de la CCL propone que la producción de combustibles en el país debería apuntar hacia alternativas menos contaminantes, como el uso del etanol como aditivo anticontaminante en los compuestos del diesel. Esto tendría doble beneficio, ya que, por un lado, reduciría las emisiones de CO2 y, por otro, estimularía la producción agrícola de caña de azúcar y semilllas y granos oleaginosos. |