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En la corrida de este sábado, la atención la acaparó El Pana, pero el triunfo se lo llevó Arturo Macías después de cortar tres orejas. Rodolfo Rodríguez El Pana se encargó de meter a la gente a la Plaza México, y Arturo Macías terminó siendo el responsable de que salieran satisfechos como producto de dos faenas por demás meritorias que le dejaron una cosecha de tres orejas la tarde del sábado en la Plaza de Toros México.
La expectación frotaba en el ambiente, se mascaba en los tendidos que no era una corrida cualquiera. Y el público lo demostró gustoso, ya que por primera vez llenó el numerado de sol en la temporada Se esperaba que Rodolfo Rodríguez El Pana (zanahoria y plata; pinchazo y bajonazo, pitos; pinchazo y media estocada división), repetiera el milagro del 7 de enero pasado, pero ahora la sorpresa corrió a cargo del hidrocálido Arturo Macías (burdeos y oro; pinchazo y estocada, oreja; estocada, dos orejas). El debutante español, el desconocido Curro Díaz (obispo y oro; estocada, al tercio; dos pinchazos, estocada y tres descabellos; aviso y silencio), mostró detalles de calidad, pero sin lograr redondear su actuación con algún trofeo. Se lidió un encierro de Los Encinos, su discreta presencia y juego disparejo. De golpe y porrazo Macías se colgó el título de máximo triunfador de la temporada al acumular en tan sólo dos tardes cinco orejas. No cabe duda de la calidad del torero, pero sorprende aún más su inagotable entrega. Entrega que se vio reflejada desde el mismo instante de recibir a su primer toro, al que le cuajó sabrosas verónicas y un escalofriante quite por chicuelinas del que salió atropellado por el toro, como si anunciara que iba por las orejas a cualquier costo. Pasado el susto del primer tercio, Macías siguió en plan temerario y comenzó su faena de muleta de rodillas en los medios en los que instrumentó una tanda de derechazos a toda ley. Una faena valiente en la que también estuvieron presentes los muletazos de calidad. Después de sepultar la espada fue prendido y maltratado; sin embargo, no se rajó. Fue la primera oreja. Las dos restantes llegaron con su segundo toro. En el tercio de recibo logró verónicas y un quite por caleserinas. Después, y sin faltar a su entrega, realizó una artística faena por el lado derecho. Macías hace las cosas fáciles y en eso del toro eso es lo más complicado. Se coloca cerca de los pitones y tira de ellos con temple, como si no costara trabajo, como si cualquiera pudiera hacerlo. El colofón llegó con una espectacular estocada. Dos orejas, y el boleto para ser parte del cartel del próximo 5 de febrero. Hace unas semanas todo le salía al Pana, ayer nada el salió, incluso en su segundo toro terminó por darle las banderillas a su subalterno cuando ya había colocado él los dos primeros pares. La México le cobró muy rápido todo lo que le dió. Curro Díaz confirmó su alternativa y, sin estar mal, no estuvo a la altura. Díaz torea con clase, pero no se ajusta en los muletazos y tampoco tuvo el entendimiento suficiente para aprovechar bien a sus toros. |