|
CCL: Anualmente, la degradación del medio ambiente nos cuesta 11,700 millones de nuevos soles “Es necesaria una visión de largo plazo para hacer un uso sostenible de los recursos naturales. Que no nos ocurra lo que en la historia ha pasado con el guano, o la anchoveta, que fueron sobreexplotados sin tomar en cuenta la capacidad de recuperación de la naturaleza para los recursos renovables”, afirmó el Presidente de la CCL, Ing. Samuel Gleiser Katz.
El ministerio del Medio Ambiente que recientemente ha anunciado al Presidente de la República puede contribuir al desarrollo sostenido del Perú, siempre y cuando institucionalice políticas equilibradas y cuente con profesionales de alta calidad, sin vinculación obvia ni evidente con representantes de algún gremio o sector interesado, refirió el Ing. Samuel Gleiser Katz, presidente de la Cámara de Comercio de Lima (CCL). “En dicha institución no debe primar los sesgos ambientalistas puramente científicos, ni los que recogen las posiciones más extremas de explotación desmesurada de los recursos naturales”, afirmó el líder empresarial. El presidente de la CCL reconoció que si bien la economía nacional viene liderando el ranking de crecimiento en la región, la degradación del ambiente -en el mediano plazo- puede impedir el desarrollo sostenible y causar un elevado costo a la sociedad, afectando especialmente a la población más pobre y sus comunidades. “Por ello, es necesario desarrollar la conciencia pública y la capacidad institucional adecuadas para garantizar que los temas ambientales se traten adecuadamente. Asimismo, debe contar con el respaldo político del Gobierno”, indicó el líder gremial. El Ing. Samuel Gleiser Katz destacó los avances en gestión ambiental que el Estado peruano ha manifestado en las últimas décadas, como establecer el marco legal e institucional, implementar reformas legales; así como promover numerosas iniciativas e instrumentos políticos destinados a mejorar la calidad del ambiente. Sin embargo, advirtió que el Perú no dispone de una institucionalidad adecuada para exigir el cumplimiento de la normativa ambiental. Señaló que el país tampoco cuenta con una organización planificadora, que defina las prioridades ambientales nacionales y asigne los recursos necesarios. “Lamentablemente, los temas ambientales, en general, no han sido prioritarios. Ello se demuestra en que el gasto público destinado a este tema no corresponde al costo anual de la degradación ambiental, que se calcula, según el Banco Mundial, en 3,9% del PBI, lo cual equivale a 11,700 millones de nuevos soles”, anotó el presidente de la CCL. Fuentes de degradación De acuerdo con el estudio del Banco Mundial, entre las principales fuentes de degradación ambiental destacan: Las enfermedades transmitidas por el agua procedente de redes de abastecimiento de agua potable, saneamiento e higiene inadecuadas, de fuentes de agua contaminada de origen industrial (sobre todo minas, harinas de pescado y energía) y de residuos domésticos no tratados, y de fuentes difusas. La contaminación atmosférica urbana procedente de fuentes fijas y móviles. Los desastres naturales, que incluyen los originados de forma natural como los provocados en parte por el hombre. La exposición a emanaciones urbanas de plomo (pb), de origen diverso, entre las que figuran las fundiciones mineras. La contaminación intradomiciliaria (sobre todo en zonas rurales), y a la degradación del suelo (sobre todo en las laderas orientales de la sierra, atribuida a la escasa o inadecuada utilización de la tierra), entre otros. Contaminación del Perú En el Perú, los efectos de la degradación ambiental son muy serios. Pese a ser causantes de sólo el 0,4% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, los impactos que el calentamiento está generando son muy severos, en especial en la preocupante reducción de nevados, aumento de sequías y heladas, entre otros, los cuales, según modelos climáticos realizados por instituciones científicas, tenderán a intensificarse y ser más frecuentes. Compromiso mundial Cabe destacar que el Perú ha firmado y ratificado casi todos los tratados y convenios internacionales referidos al uso sostenible de los recursos naturales y a mitigar los impactos negativos sobre el ambiente. El desarrollo sostenible, en teoría, es una prioridad nacional. La Constitución Política (1993) postula el uso sostenible y la conservación de los recursos naturales, y hasta especifica la obligación del Estado de conservar la diversidad biológica y las áreas naturales protegidas. Asimismo, la meta 9 de los objetivos del milenio recoge la necesidad de incorporar los principios de desarrollo sostenible en las políticas y los programas nacionales y revertir la degradación ambiental. Además, dicha preocupación está recogida en la Decimonovena Política de Estado del Acuerdo Nacional, referida al Desarrollo Sostenible y la Gestión Ambiental. “Existen compromisos internos y externos que llevan a que el Perú otorgue un lugar preferencial al tema ambiental. La figura de un ministerio o una agencia especial con asiento en el Consejo de Ministros y que reporte directamente al Presidente puede ser la organización adecuada para atenderlas”, señaló el Ing. Samuel Gleiser Katz. Sin embargo, aclaró que no sólo es importante concentrar los esfuerzos desde el punto de vista administrativo, como se hizo en el caso de los programas sociales, sino que se refleje verdaderamente una política de la gestión del medio ambiente, de manera descentralizada. “necesitamos una visión de largo plazo de lo que todos los peruanos debemos tomar en cuenta para hacer un uso sostenible de los recursos naturales. Que no nos ocurra lo que en la historia ha pasado con el guano, o la anchoveta en ciertas épocas, o tantos otros ejemplos de sobreexplotación desmedido que no toma en cuenta la capacidad de recuperación de la naturaleza para los recursos renovables y también el mejor uso para los recursos no renovables”, puntualizó el líder empresarial. |