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La inyección permitiría a millones de personas hipertensas dejar el tratamiento farmacológico del que dependen actualmente Hannover (DPA) .- Alemania probará la primera vacuna de larga duración contra la hipertensión, un descubrimiento que podría revolucionar el tratamiento de esa enfermedad tan frecuente, informó hoy a medios alemanes Jan Menne, jefe de la investigación de la Universidad de Medicina de Hannover (MHH).
De momento, la vacuna va a ser probada por esa institución en 80 pacientes de toda Alemania que sufren hipertensión leve o moderada. No se pondrá de forma preventiva y los resultados de su eficacia no se conocerán hasta finales del año que viene. La inyección supone una revolución ya que gracias a ella, millones de personas hipertensas podrían abandonar el tratamiento farmacológico del que dependen actualmente, destaca el semanario alemán "Focus", en su edición de hoy. El preparado de la empresa biotecnológica suiza Cytos ha sido utilizado anteriormente en ensayos en la Universidad de Medicina de Hannover y en otras clínicas alemanas, pero en pequeñas dosis. En esas pruebas se constató que tras cuatro meses, disminuía el efecto. Ahora se pretende elevar la cantidad del principio activo en cada dosis para que el efecto en los pacientes sea a largo plazo y se pueda aplicar así un menor número de inyecciones. El paciente recibiría doce vacunas en cinco semanas. Entre otros, la presión sanguínea puede aumentar debido a la angiotensina II, una hormona que actúa a nivel de los vasos sanguíneos produciendo vasoconstricción y elevando la presión sistémica. La nueva vacuna inhibe esa hormona. Tras su inoculación el paciente desarrolla una serie de anticuerpos que luchan contra la angiotensina II, la hormona queda bloqueada anulando el incremento de la presión arterial que provocaba. "Los efectos secundarios detectados hasta el momento son escasos", aseguró Menne a la emisora alemana de radio MDR. Sin embargo y dado que todavía es difícil predecir los efectos que tendrá la vacuna de larga duración, sólo se está probando en pacientes que no padecen ninguna otra enfermedad, señaló en "Focus". Si los ensayos resultan exitosos, habrá que esperar al menos dos o tres años hasta poder implantar de forma general esa inyección terapéutica, advirtió el experto. La presión arterial es el riesgo evitable más peligroso para el sistema cardiovascular. Uno de cada cuatro alemanes muere como consecuencia de apoplejías, ataques cardiacos o disfunciones renales. |