Revolución de Cajamarca: 06 de enero de 1935
Terminada la “República Aristocrática” en julio de 1919 con el golpe de estado dirigido por Augusto B. Leguía, surge en Cajamarca muchas ideas reformistas como revolucionarias. Juega un rol preponderante la presencia de grupos progresistas, que desde 1920, habían de seguir los movimientos y actuaciones de Víctor Raúl Haya de la Torre, quien desde este momento, antes de la fundación del APRA continental llevada en México en 1924, ya Cajamarca había desarrollado, pequeñas sublevaciones contra el ONCENIO de Augusto B. Leguía.
La influencia era recibida por el descontento popular surgido por la gran cantidad de gobiernos fracasados y ante la presencia de empresarios alemanes que tenían a su cargo la explotación de uno de los ingenios azucareros mas grandes del país denominado Casa Grande, cuya influencia llegaba hasta Succhubamba y Huacraruco en la Provincia de Cajamarca, Distrito de San Juan y, que constituía un foco de atracción para trabajos de corte de caña y otros. Mucho personal cajamarquino tanto de San Juan como de Jesús, eran “enganchados” para labores como peones. En tanto en Cajamarca mismo existía la presencia de Nazario Chávez Aliaga, un intelectual que tuvo mucha beligerancia en la parte periodística, formando sus diarios “Patria Nueva”. Tuvo injerencia en las Universidades Populares Gonzales Prada, quienes en Lima el 23 y 26 de mayo de 1923 libraron choques tanto la población civil, como los estudiantes de la Universidad de San Marcos, cuando se intento “LA CONSAGRACIÓN DE LA REPÚBLICA AL SAGRADO CORAZON DE JESÚS”. Esta reyerta tuvo consecuencia de muchos muertos siendo uno de los encarcelados un personaje muy visible tratándose del líder Víctor Raúl Haya de la Torre que fuera desterrado a Panamá en Octubre de 1923. Este viraje en la represión gubernamental alentó la difusión de nuevas doctrinas, como el indigenismo y el socialismo de todo tinte; dándose en Cajamarca todo un descontento generalizado por el estado de las cosas y, donde clases medias, artesanos, obreros y grupos de intelectuales, quienes aparte de las reivindicaciones sociales era la opinión mayoritaria estimular la modernización del agro departamental, tecnificándose la agricultura y la ganadería y viniendo por primera vez el pensamiento de incorporar a este tipo de reclamos la argumentación válida para la restructuración de la tenencia de la tierra. Posteriormente fundada el APRA en el Perú, en Cajamarca se convierte como su PRIMER SECRETARIO del departamento el Doctor Nazario Chávez Aliaga, que desempeñaba el puesto de Profesor de Literatura y Castellano en el colegio San Ramón. Fundo el diario “El Obrero”, luego a su cierre cambió por el nombre “El Perú”, diario que tenía un tinte disperso, donde aparecían artículos de la llamada “oligarquía civilista” así como escritos sobre copias de la revista AMAUTA y reivindicaciones sobre las mujeres, clases obreras y por los más pobres de Cajamarca. Es en 1930 que Chávez Aliaga que había recorrido Europa, logra tener contacto con el Secretario General Aprista en Trujillo el Dr. Antenor Orrego, miembro del círculo de Haya en la Libertad, donde ya existía el grupo denominado “Norte” donde participaban Haya, César Vallejo, Antenor Orrego, Alcides Espelucín entre otros muchos intelectuales. Es desde aquí donde Chávez Aliaga con Haya da el inicio a la formación de CÉLULAS políticas de manera clandestina a donde se sumaban el descontento popular, ya que el mensaje que traía el joven líder era de una Patria Nueva distinguiéndose de los mensajes de los partidos tradicionales; acrecentando toda la realidad cajamarquina y nacionalidad acrecentando el descontento de toda la población cajamarquina y la nacional por la influencia de la gran recesión en 1929 en EE.UU. (como la recesión que se presenta hoy como consecuencia del mal gobierno de Bush). Pronto vendría la caída de Leguía, luego del pronunciamiento de Luís Sánchez Cerro en Arequipa. A partir del 30 al 35 se genera en Cajamarca no solamente una célula sino un partido totalmente organizado, con disciplina, con mística donde cada día los adeptos al movimiento era mayor, al ver nuevas formalidades psicosociales como el levantamiento de pañuelos blancos que Haya introdujo de una de las versiones de Mussolini en Italia, el cántico que daba energía al escuchar la marsellesa francesa con letra modificada de acuerdo a la versión Aprista. Todo esto impresionó a la población Cajamarquina y por primera vez se escuchan los mensajes de lo que es el antimperialismo, de la justicia social, del pan con libertad, de justicia plena sin discriminaciones, sueldos justos y trato humanitario. De todo lo expuesto anteriormente se puede considerar como una introducción para quienes leyeran estas palabras entiendan con facilidad el contexto en que se dá la revolución del 06 de enero de 1935. El vertiginoso crecimiento del ya fundado Partido Aprista Peruano (PAP) tuvo tres factores a favor; en primer lugar el APRA tenía la gran ventaja de contar con un líder carismático, un personaje que podía crear mística y fe entre sus seguidores y con la habilidad de canalizar la simpatía de las masas a su favor. Además Haya formuló propuestas políticas atractivas para muchos cajamarquinos y mostró una gran capacidad de organización, lo que permitió formar un partido moderno. En segundo lugar, el dinamismo del APRA en aquellos años reflejó el deseo de una gran parte de la población a favor de la transformación económica, social y política del Perú, es decir, de una sociedad más justa e igualitaria. Así, lo puntos principales del programa aprista recibieron buena acogida en un pueblo que sufría el impacto de la crisis económica mundial y harta de la política tradicional. Tercero, el partico contó en Cajamarca con un equipo de militantes dedicados, trabajadores, desinteresados, quienes al mismo tiempo, supieron hacer llegar su mensaje político a diversos sectores de la población rural y urbana. Mucho más con el intercambio de obreros que iban y venían de la Hacienda Casa Grande, donde era el semillero de la doctrina aprista, pues, Trujillo se convirtió en la cura del aprismo. Entonces simplifiquemos, se dio algo especial en el espacio – tiempo, se juntaron tres factores fundamentales: EL LÍDER CARISMÁTICO, EL PUEBLO Y EL APARATO, requisitos indispensables para lograr cualquier tipo de éxito en ese momento y en lo futuro. Como mencioné tiempo atrás, emulando a algún pensador “ que la historia la escriben los vencedores”, era necesario al existir versiones varias, algunas hasta alejándose de la verdad, es que quiero introducir algunas ideas, con el propósito no de ir tanto a lo histórico, que es bastante conocido sino que desearía que estas ideas puedan llegar a los adultos, jóvenes y niños de la época actual, en donde los valores se han perdido, la educación cívica ha desaparecido, la guapeza de lo varonil se ha esfumado, donde ya no interesa la Patria sino el señor dinero, que de no corregirlo a tiempo, esperarán a nuestros hijos, nietos y bisnietos días aciagos, llenos de tormentos y requerimientos insatisfechos, porque la Patria y la Nación no se construye en un día sino con los aportes de los hombres de buena voluntad que quieren un cambio verdadero, justo y real, dejando al costado la corrupción enquistada por varios años. Día 05 de enero de 1935, se había preparado, luego del hartazgo que en los antecedentes mencioné, los que estaban llenos de injusticia, explotación y donde cada persona valía por el dinero que tenía; se decía dime cuanto tienes y te diré quien eres. Ya habían transcurrido demasiados sucesos, como la revolución de Trujillo del 7 de julio de 1932 donde cae el gran luchador Manuel “Búfalo Barreto”. Bajo los abusos de Augusto B. Leguía y su política dictatorial, el entusiasmo de los pobladores estaba a punto para el gran momento que tanto tiempo se estaba esperando, es decir, el levantamiento general simultáneo en toda la República. Los Apristas de ese entonces pensaron que dentro de su vocación democrática, conciliadora y de diálogo no había alternativa y eran las circunstancias y el pasado vergonzante que empujaban a este gran partido, a esta actitud de violencia, ya que debe entenderse que el aprismo claramente en el libro de Haya “El antimperialismo y el APRA” clarifica su posición respecto a este tema cuando dice “ante aquellos (los comunistas) que pregonan que la violencia es la partera de la historia, Haya les contesta, la violencia es la sepulturera de la historia”. Se sumaba a este quehacer de penurias diarias y permanentes los continuos destierros de los líderes del partido del pueblo desde Haya hasta aquellos, que en elecciones libres y democráticas lograron ganar una curul, tal es el caso de Armando Albadias, Luís Heysen, Agustín Callejos Zabala, Manuel Arévalo, Carlos Manuel Cox, Carlos Godoy, Américo Perez Treviño, Alcides Espelucin, Julio Acosta Cárdenas, Héctor Morey Peña, Luís Alberto Sánchez, Manuel Seoane, Víctor Colina, Alfredo Boluarte, Carlos Showing, Arístides Guillen Valdivia, Raúl Cáceres, Juan Arce Arnao y Gustavo Neuhaus, todos pertenecientes a la célula parlamentaria aprista a excepción de Víctor Colina del partido Descentralista. También se deportaron a elementos no apristas, pero que dentro de su ética creyeron conveniente apoyar con sus ideas al partido de la nueva imagen, como es el caso de los periodistas Federico More y Esequiel Balarezo Pinillos, de los escritores Clemente Palma y Raúl Rey y Lama, estos últimos tenidos como leguiístas. Asimismo fue deportado el comandante Gustavo Gimenez quien al poco tiempo volvería aparecer en la escena nacional para emprender la continuación de lo que fue 1932 y ampliarla hasta lo que fuera y sucediera después de 1935. En tanto el pueblo se hastiaba de ver al diario El Comercio en su permanente custodia y defensa del gobierno opresor. No se tiene confirmación, aunque algunos de los que participaron en la revolución así lo aseguran, que la noche del día 5 se reunió un considerable grupo de personas en una finca de Huacariz porque esa noche debía realizarse el asalto y toma del cuartel, para lo cual se esperaba la adhesión de Bambamarca y Celendín que debían anunciar su llegada y presencia con cohetes de luces, soltados a la altura de Baños del Inca, los que nunca llegaron a aparecer. Es así que se vislumbraba los primeros vestigios de un mal presagio. Segundo Aniceto Paredes Briones, mi amigo del alma, quien tuvo acción permanente en el alzamiento manifiesta que el día 5 regresaba de San Marcos luego de haberse entrevistado con Julio Zumarán para ponerlo en antecedentes de la revolución; luego visitó a Ricardo Revilla en su domicilio de Cajamarca, y este le manifestó que todo ya estaba preparado, para el día siguiente, día 6 a la 1 de la tarde y que debía acudir previamente a la casa de Adolfo Silva Rojas. De aquí una anécdota sucedida recientemente; hace muy poco tiempo fuimos invitados a la casa de Armando Villanueva del Campo, esto hasta unos pocos años atrás donde estuvieron también presentes Mercedes Cabanillas e invitados Eduardo Farah, Antonio Becerril, todos aun Congresistas de la República, en vísperas del Día del padre, donde apenas faltando unos minutos para las 12 de la medía noche tomó un vaso de vino blanco se paró y dijo: C. Paco Arroyo ¿sabe usted dónde está sentado? Mi persona sorprendida instó a levantarse de inmediato y pregunté que pasa don Armando, contestándome con ese vigor característico “ Hijo”, estas sentado en la silla donde durante años Haya se sentó, es la misma silla donde escuchó alabanzas y honores así como también cuando padeció la ausencia de muchos compañeros en épocas de dictadura militar, cuando permanecía solitario y perdido en sentimientos de su juventud y de la ingratitud de mucha gente, voy a realizar un brindis, bajando la voz dijo sigue sentado nomas Paco que tú sí tienes el valor, la ética y la honradez de poder estar sentado y, aprovecho para decirte que uno de mis mejores y peores momentos fue mi paso por Cajamarca y te agradezco profundamente a ti y a tu familia, de manera especial al Dr. Wenceslao Honorio Arroyo, quien me tuvo escondido en su casa del Jr. Amazonas (hoy frente al hotel las Américas durante 6 meses) ya que la dictadura perseguía a matar o a internarnos en el Panóptico”. Señores este brindis con cariño por ustedes. Salud por Cajamarca y por la Revolución del 06 de Enero de 1935 donde los Cajamarquinos nos dieron una elección de valentía, coraje. Salud también por todos lo padres, motivo por el cual estamos reunidos, que engendran hijos con valores humanos, espirituales y que en el futuro son hijos llorados si es que viajan primero al infinito y donde los padres nos sentimos orgullosos. Estas frases, tenía lógicamente un raciocinio muy veraz, oportuno y serio, pues, llegada los primeros albores del día 6 de enero, con una Plaza De Armas cajamarquina vacía por la celebración de vísperas del día de Reyes, Ricardo Revilla se preparaba para la confrontación. Al cruzar la Plaza se encontró con Don Alfredo Elías, periodista y Militante Aprista quien le dijo que había una contraorden para diferir el levantamiento, que no era cosa de llevar gente inocente al sacrificio y que los Comités Departamentales del Norte, ya estaban avisados y enterados de la postergación a lo que Revilla Repuso: “con orden o sin orden yo lo hago ahora, ya todo esta preparado y no doy paso atrás”. Parece que luego de esas palabras, la no llegada de Luís Heysen, encendió la discusión con reproches de ambos interlocutores, uno de los cuales hasta habría amenazado con arma de fuego. Sin ponerse de acuerdo Revilla tomó su camino y Alfredo Elías retomó el suyo. Sigilosamente fueron agrupándose todos los militantes y cuando alcanzó un grupo de más o menos 25 personas se cerraron las puertas de la casa de Don Adolfo Silva a quien se le decía “Loco”, donde nuevamente la no presencia del “Cuco Heysen” traía desconcierto en las bases. Salió de un cuarto Ricardo Revilla acompañado de personas de confianza y les dijo con voz resuelta: “compañeros, Heysen no ha llegado, pero aquí estoy yo para dirigirlos. Ya esta todo preparado y mandemos por las armas”. Con la valentía que el caso requería extrajeron unas cuantas armas de la propiedad de Manuel Silva Santisteban, la misma que hoy pertenece a don Absalón Pajares. Estuvieron presentes Ítalo Camacho y José Quiroz y se dirigieron en el camión denominado “El Canario” marca REO , estuvo también Toribio Noriega, el Dr. Alfredo Merino, quien debería asumir la prefectura del departamento del gobierno revolucionario, mas este Dr. Merino no respondió en forma que se esperaba sino manifestó que no participaba hasta que sepa de los resultados del levantamiento. Es así que Revilla y sus compañeros tomaron dos fusiles máuser, 4 carabinas Winchester y 6 revólveres. Por otra parte existía “el Quilao” es decir José Quiroz un hombre muy audaz se dedicó a conseguir armas de manera que el solo conocía. Cabe destacar la presencia en todos estos actos de Hilario Centurión Agúero un ferviente activista, inteligente y que la “sabía todas”, quien participó como lugarteniente permanente de Ricardo Revilla, conocido por su gran valentía, simpatía y hombre de la eterna sonrisa, comentándose que cada vez que iba prisionero entonaba la marsellesa aprista, fumándose un cigarrillo. El plan estaba dado, habían miembros de la policía que estaban comprometidos con el movimiento y debían tomar el cuartel que en ese entonces se encontraba en lo que ahora es la tienda de Gamero Créditos y se suponía que allí se tomarían los fusiles. Llegando hicieron los primeros disparos y recibieron inmediata respuesta de policías que ya habían sido avisados y desde Santa Apolonia dispararon que con la potencia del fusil, arrasaban con lo que encontraban, participaron también en este episodio Ítalo Camacho, Rogelio Acalde, el compañero Zurita, Aniceto Paredes, quien fue uno de los primeros en recibir un disparo en la pierna que lo dejaría cojo durante toda su vida. Ricardo Revilla vestido para ese día, con saco camisa blancos y pantalón oscuro, con su porte alto, de cuerpo atlético recibió al ingresar, la bala que atravesó su pecho y como un designio que dá Dios a los grandes hombres se manchó de rojo y blanco como bandera peruana. Las armas no estuvieron donde se había planificado y las que encontraron estaban sin el cerrojo respectivo. Podría nombrar muchos más nombres que fueron mártires, pero pecaría al no colocarlos a todos al olvidar algún nombre, pero mi homenaje va a todos aquellos hombres que por sus ideales, dieron todo lo que tenían, sus ideales bien marcados pudo más que las cosas materiales que dá la vida, su mística, ese amor por un gran partido, ese ideal porque si no era ese día, su muerte iba a servir para que en el futuro haya la esperanza de que se cumplan sus pensamientos. Eran su aliciente, olvidaron que tenían mujer e hijos, que quedarían huérfanos y en la soledad y pobreza, otros que olvidaron a la madre adorada para que la justicia venza y prevalezca, desconociendo que lo lógico es que un hijo vea morir a su madre pues de ser al contrario el dolor de esa madre sería devastador. Mi homenaje y de todos aquellos que quieran unirse a estas sencillas palabras, que solo llevan admiración por aquellos que dan todo, por lo que otros no se atreven a realizar y que esperan el oportunismo para parecer en último momento, otorgándose derechos y acciones que nunca realizaron. Seis de enero del 2009 a ustedes patriotas, les cantamos con viva voz esa canción que ustedes si la supieron cantar “Paso, paso a los Caídos” y que algunos nuevos apristas desconocen no solamente la letra y la melodía musical sino que desconocen la verdadera doctrina de Haya, que no conocieron al MAESTRO y que participan en política muchos de ellos sin la preparación adecuada y cuyo interés no es la transformación del país sino el ver cuanto pueden obtener de la torta fiscal con grandes sueldos y con la corrupción de los cuales mucha gente es adepta. Personalmente en muchos momentos de mi vida me he preguntado, al ver la realidad de lo que hoy pasa, si es que VALIÓ LA PENA MORIR y realizar tanto sacrificio para que unos cuantos destruyan a un partido de primera calidad destruyan la doctrina e ideología de Haya de La Torre. Me he preguntado si valió la pena los 7000 muertos en Chanchán y tantos miles en toda la República. Y tengo la respuesta al saber que cada cual escoge su camino y que dá todo lo que pueda tener a favor de los demás, al contrario como ya lo dije anteriormente los llamo “corchos” (porque tienen la capacidad de flotar en todo gobierno) y que aprovechan el momento político para beneficiarse así mismos convirtiendo lo que podría ser algo maravilloso como el trabajar honestamente por lo que menos tienen. Los saludo compañeros del ayer, ustedes que lucharon sin pedir ningún puesto, sin pedir cargo gerencial prominente, que nunca pelearon por ocupar cargos sino porque cuándo se haría la revolución. Esos compañeros aún los hay, la mayoría de ellos están sentados en su hogar, no llegan al locales partidarios porque no escuchan palabras de aliento y progreso sino discusiones bizantinas de majaderías y ambiciones dignas de mentalidades de poco saber, que no corresponden ni a la doctrina del APRA ni a la de Haya de La Torre. Muy seguro estoy que el lugar que les correspondería a este tipo de personajes estaría mejor en otro partido donde no dañen la pureza como esta, la de los hombres que acabamos de hablar y que su pudor, valentía, honestidad nunca puedan ser manchados. Y como siempre me gusta cantar tomaré las palabras de Joan Baez para cantar unidos, sin forzar a nadie con la frente en alto de haber sido siempre honestos y no haber traicionado al APRA, porque también se traicionan los ideales y a los asesinos del honor. Cantemos con alegría los apristas y no apristas que apuestan por los valores que imprimen la dignidad de una persona y que viva el 6 DE ENERO. Hasta el último rincón donde alcance mi cantar… Para vosotros que estais sentados alrededor del hogar domestico, tranquilos entre vuestros familiares, canto dulcemente. Para vosotros que andáis volando de un lugar a otro para llevar el compás del mundo, canto suavemente; Para vosotros que sois inocentes o estáis dormidos, canto para despertaros. Para vosotros que os levantáis antes del amanecer, para trabajar en los campos y en las fábricas, canto con humildad. Para vosotros que os encontráis enterrados en las profundidades de las prisiones, canto en voz alta para que me oigáis a través del ladrillo y hierro, para vosotros que os negáis a disparar el arma bajo órdenes canto con los ojos y el corazón rebosantes. Para vosotros que emitís aquellas órdenes, lloro, el día que aprendáis a no dar esas órdenes terribles os cantaré. Para vosotros que os fuisteis a las montañas y peleaste en donde quiera que sea, y nunca volvisteis, canto y lloro: MIENTRAS SIGAN JUGANDO NIÑOS EN LAS CALLES CANTARE, LLORARÉ Y REIRÉ. Estas humildes letras las dedico con humildad a Armando Villanueva del Campo, a Agustín Mantilla y a toda la vieja guardia, que nunca abandonó la doctrina. LIDER DE LA REVOLUCION 6 DE ENERO 1935RICARDO REVILLA CASTRO MARTIREZ QUIROZ, ZURITA Y VELEZ 
MARTIR APRISTA VELEZ LLEGADA A CAJAMARCA DE VICTOR RAUL HAYA DE LA TORRE EN EL AÑO 1931 Dr. Enrique Guerrero Corcuera. A la versión personal y directa de Aniceto Paredes. Fotos: Colección Fotográfica Privada Paco Arroyo |